Nuestro país fue el tercer mayor receptor de inversión extranjera en América Latina durante 2007, y además ocupó el cuarto lugar con mayor salida de capital de la región, según el World Investment Report 2008 de Naciones Unidas.

A partir del informe entregado por las Naciones Unidas, el primer lugar lo ocupa Brasil. Este país registró entradas de inversiones por un total de US$35.000 millones, que representan una gran parte del aumento de la IED en la región Sudamericana.
Según el informe, América del Sur registró la tasa media de crecimiento más alta, es decir superior al 66%, con un total de US$72.000 millones, experimentando aumentos significativos en todos los grandes países receptores. En América Central y el Caribe, excluyendo los centros financieros extraterritoriales, el crecimiento corresponde en una buena parte al aumento del 28% registrado en México. Debido a que este país ha seguido atrayendo la mayor parte de los flujos de entrada de la subregión (el 73% en 2007).
Los flujos de inversión extranjera directa a esta subregión han resistido a la desaceleración que empezó a aquejar a la economía de Estados Unidos en el segundo semestre de 2007. Según el reporte, la principal explicación es el interés que ha despertado en los inversores extranjeros las actividades basadas en los recursos naturales y la industria de servicios financieros. Los cuales pueden ser bien aprovechados en las distintas localidades del sur de América.
Las entradas de inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe aumentaron en un 36% hasta alcanzar un total de US$126.000 millones de los EE.UU. en 2007, según el World Investment Report 2008.
Las salidas de IED de América Latina y el Caribe disminuyeron en un 17% hasta un valor de US$52.000 millones, principalmente como consecuencia de la fuerte disminución de los flujos de salida del Brasil, mientras que Chile ocupa el cuarto lugar en la salida de capital.
El mayor aumento de la IED se registró en los sectores de: minería metálica, industrias extractivas y la manufacturación basada en los recursos naturales, mientras que los altos precios del petróleo influyeron de distintas maneras. La IED disminuyó en los países productores de petróleo que poseen las mayores reservas, en los que se ha extendido la dominación de las empresas estatales, pero aumentó en los países que han visto reducir sus reservas y tienden apromover la IED en exploración petrolífera.
De acuerdo al reporte, este año seguirán aumentando los flujos de entrada de inversiones a América Latina y el Caribe, principalmente a los países de América del Sur, donde los altos precios de los productos básicos y el fuerte crecimiento económico seguirán sustentando los beneficios de las empresas transnacionales.
Por otro lado, en América Central y el Caribe, excluyendo los centros financieros extraterritoriales, los flujos de entrada de IED se enfrentan a un año incierto debido a la ralentización de la economía de los Estados Unidos, que podría afectar las inversiones, particularmente en actividades manufactureras orientadas a la exportación, dice el World Investment Report.
Además, señala que la crisis subprime ha afectado a los mercados financieros y creado problemas de liquidez en muchos países, lo que ha llevado a un aumento de los costos del crédito. Y agrega que, a nivel macroeconómico las economías de los países desarrollados podrían verse afectadas tanto por la desaceleración de la economía estadounidense como por el impacto de las turbulencias de los mercados financieros en la liquidez y que tanto las entradas como las salidas de IED disminuyan en estos países.
¿Qué es el World Investment Report?

El informe sobre las inversiones en el mundo de 2008 es el 18º de una serie publicada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). En el informe se analizan las tendencias más recientes de la inversión extranjera directa (IED) y en el de 2008 se examina el papel de las empresas transnacionales (ETN) en el desarrollo de las infraestructuras.
Los sectores de infraestructura -especialmente los de la electricidad, las telecomunicaciones, el transporte y el agua- son importantes para todas las economías. Suministran bienes y servicios que son indispensables para elevar el nivel de vida y también son importantes para la competitividad. Muchos países de renta baja necesitan enormes inversiones para mejorar las infraestructuras pero no tienen recursos para financiarlas. Las inversiones de las ETN, unidas a otras formas de participación de dichas empresas, son un medio para resolver ese déficit.
Al igual que en años anteriores, el informe del 2008 presenta los datos más recientes sobre la IED y detalla las tendencias mundiales y regionales en la esfera de la IED y de la producción internacional de las empresas transnacionales. En 2007 las entradas mundiales de IED siguieron aumentando y alcanzaron un nuevo récord a pesar de haber comenzado la crisis financiera y crediticia. Los tres mayores grupos de economías -países desarrollados, países en desarrollo, y economías en transición de Europa sudoriental y la Comunidad de Estados Independientes (CEI)- y casi todas las regiones experimentaron un continuo crecimiento en la IED. En cambio, en 2008 la crisis parece haber afectado a los flujos de IED y recientemente las ETN parecen haberse vuelto más prudentes en sus planes de inversión.